Las mujeres y las niñas representan el 72% de todas las personas que viven en la pobreza extrema en el mundo. Las investigaciones demuestran que, como consecuencia de ello y de la combinación de otra serie de factores socioeconómicos y culturales, son ahora las mayores víctimas de las catástrofes causadas por fenómenos meteorológicos extremos como inundaciones y huracanes.

La investigadora mexicana Úrsula Oswald Spring, en una entrevista con FAPESP, explica por qué las niñas y las mujeres son las más afectadas: "En todo el mundo, representan el 72% de los pobres extremos y, sin recursos económicos, es muy difícil hacer frente a los impactos de los fenómenos meteorológicos extremos. Además, las mujeres hemos sido educadas para cuidar de los demás, por lo que hemos asumido el papel de 'madre de todos'. Este proceso también nos hace más vulnerables, porque primero tenemos el papel de proteger a los demás y luego preocuparnos de nosotras mismas. Detrás de todo esto, ha persistido durante miles de años un sistema político excluyente, reforzado por todas las creencias religiosas, llamado sistema patriarcal, que preceptúa la autoridad de un solo ser -el hombre-, lo que ha provocado mucha violencia, exclusión y discriminación contra las mujeres. El capitalismo, a su vez, se aprovechó del sistema patriarcal y construyó un sistema vertical, excluyente, autoritario y violento, que ha permitido que 1.200 hombres manden en la mitad de todo el planeta y que las mujeres tengan poco poder de decisión y veto en cuestiones que les afectan directamente."
 
La investigadora defiende la importancia de que las mujeres puedan acceder a tecnologías sostenibles que les permitan, por ejemplo, protegerse de los riesgos de catástrofes provocadas por fenómenos meteorológicos extremos.
 
Nadine Gasman, representante de ONU Mujeres Brasil, señala el papel decisivo del liderazgo de las mujeres, especialmente las rurales, en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible adoptados por la ONU: "Hay mucho que aprender de la producción familiar, de las estrategias de economía solidaria, de las nuevas formas de organización productiva, de la pesca, de la extracción sostenible de plantas, de las formas de vida en los quilombos, aldeas o asentamientos indígenas. Las mujeres brasileñas tienen mucho que decir y enseñar", subrayó.
 
THEM por un medio ambiente justo y sostenible
 
El Fondo ELAS invierte en la promoción de un medio ambiente justo y sostenible y apoya a organizaciones como ACESA - Associação Comunitária de Educação em Saúde e Agricultura, que opera en la ciudad de Bacabal, Maranhão.
 
A ACESA é uma organização de agricultoras e agricultores fundada em 2006 para organizar a luta por seus direitos e por uma reforma agrária justa e solidária. Promove formação sociopolítica, ambiental, saúde, cultura e geração de renda pautada por princípios agroecológicos. Com o projeto “Mulheres agricultoras: Combatendo a violência, construindo cidadania”, apoiado pelo Fundo ELAS, a ACESA empoderou as mulheres da região através de palestras sobre as diferentes formas de violência contra